Mientras miles de aficionados llegaban al Estadio Azteca para presenciar la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026 y decenas de medios internacionales concentraban su atención en la fiesta deportiva, en las calles de la Ciudad de México se desarrollaba otra realidad. Diversos sectores sociales aprovecharon la visibilidad global del evento para recordar que en México persisten problemas que no desaparecen con el silbatazo inicial.
Madres buscadoras, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), familiares de personas desaparecidas, organizaciones civiles y colectivos sociales realizaron manifestaciones en distintos puntos de la capital para exigir justicia, verdad y atención a demandas históricas.



Uno de los contingentes más visibles fue el de las familias buscadoras. Desde días antes de la inauguración, diversos colectivos convocaron a una movilización nacional bajo el llamado: “Mientras adentro celebran, afuera lloramos”. La acción buscó aprovechar la atención internacional para denunciar la crisis de desapariciones que vive el país y exigir respuestas de las autoridades. Según cifras oficiales, México acumula cerca de 135 mil personas desaparecidas y no localizadas, una de las crisis humanitarias más graves de su historia reciente.
Las madres buscadoras marcharon con fotografías, fichas de búsqueda y mantas con los nombres de sus familiares. Su intención era acercarse a las inmediaciones del Estadio Azteca para visibilizar los rostros detrás de las estadísticas. Sin embargo, un fuerte dispositivo policial les impidió avanzar hacia el recinto mundialista. Para muchas de ellas, el cerco de seguridad representó también un intento de invisibilizar una tragedia que lleva años sin resolverse.
Al mismo tiempo, integrantes de la CNTE mantuvieron su jornada de protesta en la Ciudad de México. El magisterio disidente llegó al Mundial después de varias semanas de movilizaciones y de negociaciones fallidas con el gobierno federal. Entre sus principales demandas se encuentran la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, el regreso a un sistema solidario de pensiones y mejoras laborales para las y los trabajadores de la educación. Los docentes señalaron que el Mundial representaba una oportunidad para que “los ojos del mundo” observaran también los conflictos sociales que atraviesa el país.
Medios independientes como Desinformémonos documentaron los llamados de las familias buscadoras para convertir la inauguración del Mundial en una jornada de memoria y denuncia. Por su parte desde Jalisco, organizaciones de derechos humanos como Centro de justicia, para la paz y el desarrollo (CEPAD) han señalado en distintos informes que la desaparición de personas sigue siendo una crisis que requiere respuestas integrales, búsqueda efectiva y combate a la impunidad. Estas voces coincidieron en que la atención internacional ofrecía una oportunidad para mostrar una realidad que habitualmente permanece fuera de los reflectores.
Escucha en este Polen al Aire, las voces desde estos movimientos sociales que levantaron la voz fuera del Estadio Azteca y el estadio Jalisco para romper el silencio mediático y las voces de lso corresponsales en red con lo más relevante desde sus territorios.
